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¿Depresión? Aspectos a tomar en cuenta

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que el 20% de los niños y jóvenes del mundo padecen de algún trastorno mental (depresión, ansiedad, trastorno bipolar, trastornos del desarrollo y conductuales en niños y adolescentes, entre otras). Hablando específicamente de la depresión habrá que tener en cuenta algunos datos que proporciona nuevamente la OMS, como por ejemplo el hecho de que esta enfermedad afecta a aproximadamente 350 millones de personas en el mundo, casi el 5% de la población mundial; es decir en el Perú cerca de 1.5 millones de personas sufren o han sufrido de este trastorno en el último año.

¿Qué es la depresión?

Trastornos mentales
La depresión es un trastorno que está en aumento año tras año y
lamentablemente solo el 10% de personas que la padecen reciben un tratamiento adecuado.
La depresión 'es un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración. La depresión puede llegar a hacerse crónica o recurrente, y dificultar sensiblemente el desempeño en el trabajo o la escuela y la capacidad para afrontar la vida diaria'. (Nota descriptiva N° 369 - OMS, 2012). Si deseas conocer más sobre esta enfermedad te sugiero leer la nota completa haciendo clic en el link de la nota.

Aspectos a tomar en cuenta sobre la depresión

Probablemente si estás leyendo esta publicación es porque la palabra depresión te ha llamado la atención y eso puede deberse a que sufres de este problema, crees que puedes estar pasando por un proceso depresivo o porque conoces a alguien de tu entorno familiar o amical que vive con algún problema de este tipo y sea cual sea la situación quiero compartir contigo 4 aspectos a tomar en cuenta cuando se habla de depresión:
  1. La depresión es una enfermedad y necesita ser diagnosticada: Hablar de depresión no es lo mismo que hablar de las variaciones normales del estado de ánimo y de las respuestas emocionales breves a los problemas de la vida cotidiana. Recuerda que somos seres humanos y tenemos emociones, a veces nos sentimos bien otras veces no; pero lo importante es que comprendas que es normal sentirse bien o no de vez en cuando; sin embargo, esos cambios de ánimo se pueden convertir en un problema serio cuando sobre abundan en nuestro día a día. ¿Por qué es importante este aspecto? Porque he escuchado a muchas personas decir que tienen depresión y luego de hablar un poco con ellas es obvio que solo sufren de un deficiente manejo de sus emociones, lo cual no es igual a tener depresión. Pensemos en un problema en la columna, un día te levantas con un dolor en la espalda, pero eso no significa que tengas lumbago crónico; sin embargo si tu le pones esa etiqueta difícilmente te la vas a poder quitar. Del mismo modo sucede con la depresión, es una enfermedad que necesita se diagnosticada antes de creer que realmente la tienes; lamentablemente hoy en día es más fácil decir que alguien tiene depresión. Si crees que sufres de esta enfermedad o conoces a alguien que la puede estar padeciendo te recomiendo buscar a un especialista que la pueda diagnosticar.
  2. La depresión se puede curar, pero a veces no basta con buena voluntad: Existen tratamientos eficaces para hacer frente a esta enfermedad; sin embargo muchas veces los afectados no buscan la ayuda necesaria o no completan sus tratamientos. La depresión afecta nuestra dimensión emocional pero afecta otra dimensión que a veces desconocemos la dimensión volitiva, es decir aquella que domina nuestras decisiones. La depresión inhibe nuestros mecanismos para tomar decisiones basadas plenamente en la voluntad, como por ejemplo el levantarse sin tener algo explícito que hacer o sin tener una responsabilidad concreta que cumplir, es por eso que a veces no basta con tener una buena disposición para salir de esta enfermedad o tener todas las ganas de hacer frente al problema; siempre, recomiendo, recurrir a un especialista para recibir terapia o en casos más extremos medicación que ayude a la persona a superar esta enfermedad.
  3. La persona que tiene depresión a veces siente que todo es difícil y el resto de tiempo cree que todo es imposible: Este aspecto está escrito para las personas que conocen a alguien que vive con este problema, es necesario que comprendas que una persona con depresión la gran mayoría de las veces, a pesar de poner todo de su parte, simplemente no puede; ¿Por qué? Por lo que se explicó en el punto anterior; y es por eso que las personas con estos problemas necesitan comprensión, que no es lo mismo que sentir lástima. Comprender es entender lo que el otro está pasando, ponerse en sus zapatos, pero la lástima es un sentimiento desagradable porque humilla a la persona que es producto de lástima. Una persona con depresión necesita comprensión, pero también exigencia y sobre todo motivación; motivación que no está en capacidad de auto-suministrarse en la gran mayoría de casos y para eso están los amigos y familiares.
  4. La depresión no es asunto solo de quien la padece sino de toda la familia: 
    La depresión es un caso que requiere especial atención porque no solo se ve afectada la persona que la padece sino el entorno (la pareja, la familia, los amigos) sobre todo cuando se trata de una de larga duración e intensidad moderada a grave. Es una enfermedad que puede causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares de quien la padece y de quienes le rodean y en el peor de los casos puede llevar al suicidio; por esto es necesario estar atentos y saber actuar oportunamente. No dejar pasar el tiempo es fundamental para que el problema no se agudice, además de buscar a las personas adecuadas (profesionales en psicología o psiquiatría) que puedan brindar ayuda a las personas afectadas, considerando que por negligencia u omisión se calcula que solo el 10% de los afectados por problemas depresivos reciben ayuda adecuada.
Espero que esta publicación sea de gran utilidad para ti y, sobre todo porque es un problema bastante frecuente, espero la puedas compartir para que más personas aprendan sobre este tema y puedan hacer frente a este problema o ayuden a otros a hacerlo. 

6 Pasos para aprender a manejar tus emociones

¿Alguna vez te ha pasado que te sientes mal o sin ganas y es como si ese día no quisieras hacer nada o que crees que el peso que tienes sobre tus hombros (a nivel emocional) es demasiado y no vas a poder sobrellevarlo?
Mucho se habla hoy sobre 'inteligencia emocional', un término que hace referencia a la 'capacidad de percibir y expresar emociones, regulando no solo las nuestras sino también las ajenas'. Existen dos niveles que toda persona que pretende ser 'inteligente emocionalmente' debe conocer:
    • La competencia emocional: Está referida al 'yo' y a cómo reconozco y manejo mis propias emociones.
    • La competencia social: Abarca el ámbito externo 'los otros', y cómo reconozco y manejo sus emociones.
    Inteligencia Emocional
    ¿Qué pasaría si en vez de que nuestras emociones nos
    dominen, nosotros las dominamos a ellas?
    Hoy hablaremos de la 'competencia emocional', es decir de ¿Cómo puedo reconocer y manejar mis propias emociones?

    Nuestra dimensión emocional es una dimensión bastante 'hábil', nos puede hacer creer que lo podemos todo, como en aquellas oportunidades en las que has asumido un reto y disfrutaste haciendo algo realmente difícil; pero también nos puede hacer creer que no podemos nada; como en aquellos días en los que no quieres levantarte de la cama y piensas que no hay manera de lograr lo que tienes que hacer en todo el día. ¿Qué pasaría si en vez de que las emociones nos dominen (tanto para las cosas positivas como negativas), fuéramos nosotros quienes domináramos a nuestras emociones?
    Hace unos días en un taller alguien me preguntó cómo manejar las emociones cuando estas son desagradables, como el miedo, la preocupación o la tristeza; a continuación vamos a revisar 5 pasos para aprender a manejar las emociones y que estas no nos manejen a nosotros:
    1. Reconoce e identifica tus emociones: Durante mucho tiempo yo no aceptaba bromas o chistes contra mi, y me fastidiaba con mucha facilidad; un día uno de mis mejores amigos, sin que yo lo sepa, decidió ayudarme a superar esto, me fastidió tanto que exploté y cuando le reclamé me dijo ¿Te das cuenta que siempre te pasa lo mismo? ¿Por qué mejor no te ríes conmigo? Fue difícil, pero en ese momento me di cuenta que esto era algo bastante común en mi y decidí empezar el proceso de manejar esta emoción. ¿Cuál es la emoción o las emociones que normalmente te dominan?
    2. Acepta que no eres perfecto: Que difícil es aceptar que no tengo todo lo que quisiera o que no soy como quisiera, pero... tienes tus idas y venidas y tus altos y bajos y a nivel emocional sucede de la misma manera, acéptalo para que puedas comenzar a trabajarlo, de lo contrario siempre darás excusas como 'yo soy así y ya no puedo cambiar' o 'es que me dijo que...', el entorno y tus emociones no pueden ser más fuertes que tus convicciones, pero apara trabajar en eso es necesario aceptar que no somos perfectos.
    3. Iniciar un proceso de mejora personal: Toma una decisión de mejorar, sólo tu puedes iniciar ese proceso de ser mejor, nadie lo hará por ti, aún cuando puedes pedir ayuda de algún amigo o profesional. Trázate metas para cada día, no permitas que tu corazón domine sobre tu mente, entrena a tu mente para que domine sobre tu corazón, lo cual no significa que no vas a sentir sino que vas a aprender a sentir. Una tristeza no puede ser más fuerte que las miles de oportunidad que encontrarás en el camino para ser feliz.
    4. Ante cada situación, decide cómo vas a reaccionar: Ante cada experiencia vivida hay dos opciones, lamentarte y frustrarte o fijarte en el lado positivo de lo que te está sucediendo ¿Cómo eliges reaccionar?
    5. Si es algo que no puedes resolver en el momento, sácalo de tu mente: A veces vivimos 'pre-ocupados' es decir ocupados con algo antes de que sea realmente necesario prestarle atención, si hay algo que no te deja tranquilo pero no lo puedes resolver en ese momento sácalo de tu mente y posponlo para más adelante, claro y si puedes resolverlo hazlo inmediatamente para que no te siga desenfocando.
    6. Si es algo demasiado malo o difícil, desfoga si es necesario, pero reacciona y levántate: Recuerda que no eres perfecto y hay emociones que nos pueden llegar a 'tumbar' pero, recuerda también, que esa emoción no puede decidir por ti, por tanto si necesitas hacerlo desfoga, habla con alguien, llora o lamentate (solo un poco) y luego respira hondo y levántate, nunca permitas que tus emociones, por más desagradables que sean, determinen los pasos que vas a dar en adelante, porque si lo haces puede que te lamentes después por hacer algo que no querías.
    Finalmente, reflexiona con esta pequeña historia:
    Sacúdete de las experiencias negativas y emociones desagradables, levántate y sigue. Recuerda que hasta el anillo de oro más precioso primero ha debido ser fundido para convertirse en una joya preciosa.